Día Internacional de la Mujer: 8 frases para el 8 de marzo

mujer joven con libro dia internacional de la mujer

Celebramos el Día Internacional de la Mujer recuperando algunas citas de las pioneras, que siguen siendo escandalosamente vigentes e inspiradoras. Olimpia de Gouges, Mary Wollstonecraft, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir o Concepción Arenal usaron sus palabras para visibilizar la injusticia social, contribuyendo a que el yugo de la opresión femenina comenzase a fracturarse. Hoy –todavía hoy– tenemos la obligación de continuar su legado. Pero ya no solas. En esta lucha debemos estar todos y cada uno de nosotros.

Epílogo de la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, Olimpia de Gouges (1789)

“Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuando dejaréis de estar ciegas? […] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo”.

Vindicación de los derechos de la mujer, Mary Wollstonecraft (1792)

“Quiero al hombre como compañero; pero su cetro, real o usurpado, no se extiende hasta mí, a no ser que la razón de un individuo reclame mi homenaje; e incluso entonces la sumisión es a la razón y no al hombre”.

“Las mujeres se encuentran por doquier en este estado deplorable, porque, para preservar su inocencia, como se llama cortésmente a la ignorancia, se les esconde la verdad y se les hace asumir un carácter artificial antes de que sus facultades hayan adquirido fuerza. Como desde la infancia se les enseña que la belleza es el cetro de la mujer, la mente se adapta al cuerpo y, vagando por su jaula dorada, sólo busca adorar su prisión”.

La mujer del porvenir, Concepción Arenal (1869)

“¿Cuál será la causa de este increíble absurdo que apenas se nota, tal es la desdichada facilidad con que nos acostumbramos a respirar la atmósfera del error? ¿Cómo hay dos criterios, uno aplicable al mal que hacen a las mujeres, y otro al que pueden hacerse los hombres entre sí? La razón de esto es la supuesta inferioridad de la mujer; nada puede ser mutuo entre los que no se creen iguales”.

“El hombre, a medida que se ha civilizado, ha refinado sus gustos y ha sentido la necesidad de que la mujer tomase parte en los espectáculos que le divierten. Le ha permitido que baile y cante, que toque y que declame. En las regiones de arte la ha visto elevarse tanto como él, y ha gozado de este placer sin sospechar que encerraba una lección. Y la lección era, no obstante, bien clara. La mujer ha recorrido con paso firme todos los buenos caminos que no se le han cerrado. Ha sido mártir, santa , sacerdotisa de la caridad y artista: no le habéis dejado ser más, hombres que ni aun sabéis ser egoístas; abridle nuevas vías y las recorrerá; esto es lo que dice la lógica, el simple buen sentido”.

Una habitación propia, Virginia Woolf (1929)

“En 1828 una joven hubiera tenido que ser muy valiente para no prestar atención a estos desdenes, estas repulsas y estas promesas. Hubiera tenido que ser un elemento algo rebelde para decirse a sí misma: Oh, pero no podéis comprar hasta la literatura. La literatura está abierta a todos. No te permitiré, por más bedel que seas, que me apartes de la hierba. Cierra con llave tus bibliotecas, si quieres, pero no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.

“Os he dicho durante el transcurso de esta conferencia que Shakespeare tenía una hermana; pero no busquéis su nombre en la vida del poeta escrita por Sir Sydney Lee. Murió joven… y, ay, jamás escribió una palabra. Se halla enterrada en un lugar donde ahora paran los autobuses, frente al «Elephant and Castle». Ahora bien, yo creo que esta poetisa que jamás escribió una palabra y se halla enterrada en esta encrucijada vive todavía. Vive en vosotras y en mí, y en muchas otras mujeres que no están aquí esta noche porque están lavando los platos y poniendo a los niños en la cama. Pero vive; porque los grandes poetas no mueren; son presencias continuas; sólo necesitan la oportunidad de andar entre nosotros hechos carne.”

El segundo sexo, Simone de Beauvoir (1949)

“No se nace mujer: se llega a serlo. Ningún destino biológico, psíquico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; es el conjunto de la civilización el que elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica de femenino. Únicamente la mediación de otro puede constituir a un individuo como un Otro”.

mujer joven con libro dia internacional de la mujer
“Mujer joven con libro” Alexander Deineka (1934)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.