Editoriales cartoneras (I): Hijas de la crisis

Lo de que “la crisis agudiza el ingenio” se ha convertido en una especie de mantra voceado de forma interesada por determinados sectores en estos tiempos de escasez, quizá buscando apelar a esa parte de responsabilidad personal que eximiría a la clase política del naufragio económico del ciudadano de a pie. Así que no, no repetiremos una vez más la frase hecha, preferimos decir que, afortunadamente, incluso en la adversidad, el ser humano es capaz de alumbrarnos con su prodigio y devolvernos la fe en nuestra especie. Las editoriales cartoneras son hijas de la crisis sí, pero, ante todo, son un proyecto social que aúna literatura, artesanía, solidaridad y reciclaje.

La idea surgió en Argentina, en 2003, con la creación de Eloisa Cartonera, una editorial que se proponía ayudar a un colectivo que se había multiplicado en la precariedad económica del corralito: los cartoneros, personas necesitadas que se dedicaban a recolectar cartón para venderlo. Las editoriales, que compraban este material a un precio hasta cinco veces superior al del mercado, comenzaron a utilizarlo como soporte para la edición de libros manufacturados que artistas y artesanos convirtieron en auténticas obras de arte.

libroscartoneros
Ejemplo de portadas de libros cartoneros

Tras doce años de rodaje, el proyecto se ha consolidado como una joya de la literatura independiente que ha contribuido a mejorar la situación de colectivos en riesgo de exclusión social y a democratizar el acceso a la lectura. Su expansión por Lationamérica ha sido meteórica. En España ha llegado a través de sellos como Ediciones Karakarton o Ultramarina Cartonera, con cuyo editor,  Iván Vergara, hemos hablado sobre el valor de este fenómeno frente a la edición tradicional: “Hacemos libros con alto valor humano de por medio. La revolución industrial nos engañó haciéndonos creer que el valor de las cosas está en hacer réplicas exactas a un alto coste, cuando en verdad deberían ser super baratos estos productos, al contrario que un objeto hecho a mano, donde lo que prima es el valor y la impresión humana en cada uno de ellos”. 

La mezcla de pinturas, materiales y tejidos, engarzadas a través del collage y otras técnicas artísticas, otorgan una gran singularidad a las portadas de los libros cartoneros. Las ilustraciones y el diseño pueden ser creadas por artistas y profesionales del sector, aunque también se trabaja con cooperativas y colectivos especiales: Aida Cartonera, por ejemplo, está formada por voluntarios de la ONG e internos del Penitenciario de Segovia.

No es de extrañar que las editoriales cartoneras no planteen solamente una renovación o un cambio de soporte, sino toda una filosofía de vida: ¿Qué es lo que más les apasiona de este proyecto? Según Iván Vergara, “la libertad con la que se puede trabajar. Sabemos que no en todo el mundo es sencillo conseguir cartón, pero al menos en México, España, USA e Inglaterra no ha sido un problema sacarlo de los contenedores de la basura; saber que a partir de ello podemos realizar un objeto único nos deja una sensación increíble, no sé, de cierta manera como satisfechos por estar haciendo algo que desde nuestro punto de vista consideramos correcto”. 

portada Antología poética del suicidio
Una de las portadas de “Antología poética del suicidio”, elaboradas por Sandra Carvajal

 

Un servicio humano

Frente al demasiadas veces inaccesible mundo de las editoriales tradicionales y a la “barra libre” de la autopublicación, en la que a menudo se echa en falta la revisión profesional de los textos, las editoriales cartoneras asesoran a los autores y les ofrecen “un servicio humano, no algo frío como el que las grandes autoeditoras promueven”, explica Vergara.

Los procesos son similares a la edición convencional, pero con las particularidades de la elaboración artesanal. “Quizá la única diferencia es tener que reciclar el cartón, cortarlo, ilustrarlo y montarlo, que lleva muchas horas. El tiempo invertido por cada cien ejemplares, tirada mínima de cada libro, son varias semanas de quiebros de cabeza. ¿Vale la pena? Mucho”, asegura el editor de Ultramarina Cartonera.

Pero, ¿a qué precios se venden estos ejemplares? ¿Dónde se pueden adquirir? ¿Cómo es la acogida en las librerías? ¿Cuál es el lector “tipo” de libros cartoneros? ¡Os lo contamos en nuestro siguiente post!

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