Marwan: “No soy un poeta que vende, sino un cantautor que hace libros”

FR2_2589Es un experto en esas rimas que superan las sílabas finales, busca destellos musicales en el sonido de las palabras chocando, consigue hacer de los verbos espejos; de las letras, retales de vida. Lo suyo son las metáforas urbanas, las analogías de un hombre corriente pero no común. Abre con la misma facilidad frascos que heridas y no disfraza las derrotas ni la dificultad de conjugar dolores y olvidos. Marwan golpea en la región de la empatía, que siempre remueve las pesadas digestiones de la conciencia. Es fácil entender por qué gusta la poesía de este cantautor convertido en poeta superventas: le ha quitado a los versos su traje alambicado y los describe desnudos, sin pomposidad a la que aferrarse. Mezcla el amor y la justicia social, los temores de la infancia y los que provoca la troika, la palabra depurada y la expresión vulgar, y consigue, sin saber cómo, armonía y un tono absolutamente perspicaz, que da en el clavo de las emociones. Tras el éxito de La triste historia de tu cuerpo sobre el mío (Origami, Noviembre Poesía), con el que consiguió vender más de 23.000 ejemplares, su nuevo libro de poemas, Todos mis futuros son contigo (Planeta) ya se encuentra entre los best-sellers nacionales, llegando incluso a adelantar a Tus pies toco en la sombra (Seix Barral), el libro en el que se recogen textos inéditos de Pablo Neruda…

–…Y decir que uno vende más que Neruda ya es mucho decir…

–Creo que es algo anecdótico: compararme con él me parece un sacrilegio gigante. Lo que sí es cierto es que, exceptuando a Neruda, Benedetti y Alberti, la poesía nunca ha sido de masas, hasta ahora, que está de moda y funciona en las redes sociales a lo bestia. De todos modos, yo no soy un poeta que vende, sino un cantautor que hace libros. Y eso quizá me esté ayudando.

–Sostiene que hay muchos que escriben mejor, pero el que ha conseguido convertirse en un fenómeno de ventas es usted, ¿qué tiene de especial Marwan? 

Según la gente a la que le toca el corazón lo que hago, dicen que escribo cosas muy cercanas, que las personas han sentido. Si tengo que ponerme una pequeña medalla sería esa, la de conocer bien las emociones de la gente. Cuento de un modo sencillo cosas bastante profundas.

–Ese es uno de sus rasgos distintivos, cómo depura el verso… 

Tengo una obsesión por la claridad, trato de simplificar, de utilizar un lenguaje llano a la vez que poético, me acerco al folio con la intención de llegar hondo siendo muy explicativo. Y eso no es fácil. Quizá el hecho de haber sido profesor, me ha facilitado tener esa capacidad de hablar de lo complejo de forma sencilla.

–¿Le cuesta mucho alcanzar esa cualidad en sus poemas?

Hay algunos que me salen del tirón y los dejo tal cual, aunque siempre los repaso para mejorarlos, pero hay otros a los que le doy vueltas y vueltas, porque está muy bien conseguida la idea, pero no la forma de contarlo. De todos modos, se tarda más en corregir un libro que en concebirlo y escribirlo.

–¿Y cómo llega Marwan, profesor de educación física y cantautor, a la poesía? 

–Empecé a componer canciones y a escribir poemas, pero no me lo tomé en serio hasta hace seis o siete años. Empecé a compartirlos en mi blog y la gente me decía que los publicase. Al final, de todos esos poemas, me quedé diez, los demás me parecían pretenciosos y que no estaban a la altura. Lo que realmente me hizo eclosionar como escritor fue realmente ponerme a escribir un libro.

–¿Le molesta que se refieran a usted como un escritor popular, con lo denostada que está esa palabra?

Cuando yo hablo de popular me refiero a democratizar, a que los poemas estén al alcance de todo el mundo. Y no me importa que se refieran a mí así. Yo escribo para todos, tengo esa obsesión, para que cualquier persona, desde un joven de 15 años a alguien de 55, se puedan emocionar con lo que escribo, que es ultrasencillo pero rico en lenguaje. Ese es mi reto. Lo que no voy a hacer es algo zafio por popularizar lo que hago, ni me hace falta ni me hace feliz.

marwan (1)

–¿Qué tiene más ritmo una canción o un poema?

Los dos tienen mucho ritmo, uno viene marcado por la melodía y la armonía, y en el otro lo tienen las propias frases, tienen su propia música al leerla.

–Dado el éxito de ventas de sus libros y la gran acogida de la que goza entre los jóvenes, ¿se considera el trovador de las nuevas generaciones?

No, considerase eso es ser un capullo. Yo no me pongo etiquetas, soy un músico, escribo poemas y quizá y ojalá algún día, dentro de 15 años más, ocupemos el lugar de Serrat, Sabina,… Es mi objetivo, pero a día de hoy comparar me parece excesivo. No soy todavía un referente.

–Pero ya ha conseguido mucho: acercar la poesía a los más jóvenes… 

Me siento orgulloso de haber tocado el corazón de la gente y haber ayudado a popularizar un género que está muy denostado en España, que se ha visto siempre como algo para minorías, muy culto, muy elitista. Y no, la poesía puede ser sencilla y profunda y estoy satisfecho de haber llegado a la gente joven, que me están leyendo e incluso se están animando a escribir.

–¿Teme el juicio de los puristas del género?

–No porque sé que seguramente me pongan a caldo. Lo tengo aceptado, no me importa en absoluto. Me encantaría que me respetaran. Pero no tengo nada que decirles.

–¿Cómo ha conseguido armonizar la imagen de chico malo con la de poeta sensible?

Tengo cara de serio, me ven un poco canalla, pero no soy un chico malo. De todas formas, se puede tener un corazón sensible y ser un descarado o un chuleta. La cara de malote, al fin y al cabo, no deja de ser una máscara de esas que nos ponemos para defendernos de nuestra sensibilidad. Además, cuando queremos hacernos los fuertes suele ser para construirnos un personaje que nos defiende del corazón blandito que tenemos.

–Que sea capaz de conjugar esa precisión de cirujano seleccionando palabras y de pronto soltar alguna malsonante, ¿le da más fuerza al poema?

Eso lo aprendí de Carlos Chaouen, que es un romántico pero de pronto hablaba de “follarte” y me parecía que quedaba increíble, algo maravilloso. Se trata de hablar bien pero también de utilizar el lenguaje que utilizan más en la calle.

marwan-todos-mis-futuros-son-contigo-libreria-javier–En Todos mis futuros son contigo la ilusión y la esperanza han ganado terreno al dolor de La triste historia de tu cuerpo sobre el mío, ¿qué ha cambiado en Marwan?

He pasado de tener una relación tormentosa a una maravillosa, eso lo primero. Y, lo segundo, soy infinitamente menos victimista, he hecho psicoterapia y siento que he evolucionado mucho como persona, que he madurado a nivel emocional, tengo más autocontrol y esto se ve muy reflejado en el libro. Reflexiono sobre los sentimientos y puedo profundizar mucho más dentro de ellos, los comprendo y los acepto mejor. En definitiva, voy entendiendo mucho más el mundo y eso me hace ser más optimista. En mi primer libro era una persona estupefacta que no entendía nada.

–Usted ha sabido exprimir la tristeza y sacarle provecho en sus composiciones, ¿es la crisis un buen caldo de cultivo para la poesía?

–Sí, mucho, mucho. Todo lo que conmueve, remueve. Está sociedad está siendo golpeada por los gobiernos y todo lo que ocurre es susceptible de acabar siendo transformado en un poema. Me cuesta hacer hincapié en lo social porque temo ser panfletario, pero me siento muy libre en los poemas para hablar de eso.

–¿Habrá un tercer libro de poemas de Marwan?

Ya estoy en ello, en un par de años supongo que lo tendré.

 

Un comentario sobre “Marwan: “No soy un poeta que vende, sino un cantautor que hace libros”

  1. desubicada dice:

    Gracias por ser capaz de empequeñecer lo grande y agrandar lo pequeño;
    gracias por conseguir que todo parezca fácil y accesible;
    gracias por incorporar con normalidad lo diverso a lo cotidiano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.