Mary Shelley: 6 motivos por los que da más pena que Frankenstein

Frankenstein's_monster_(Boris_Karloff)Mary Shelley creó uno de los monstruos literarios más populares de la historia, pero el horror se extendió más allá de las páginas de los libros y empapó toda su vida. Este año se celebra, precisamente, el bicentenario del nacimiento de Frankenstein. Aunque la obra no se publicaría hasta 1818, se gestó dos veranos antes, durante una visita de Percy y Mary Shelley a la Villa Diodati (Suiza) de su amigo Lord Byron. Allí se propusieron amenizar el encuentro con la creación de historias de terror. Fue entonces cuando una jovencísima Mary Shelley, que rozaba la veintena, sorprendía a los presentes con su extraña criatura, un ser venido a un mundo que lo repudiaba. Había creado el germen de Frankenstein o el moderno Prometeo. Un trágico relato lleno de rechazo y desprecios que, de algún modo, exorcizaba algunos de los fantasmas que ensombrecieron la biografía de la escritora británica. Hoy, día en el que se celebran 165 años de su fallecimiento recordamos 6 motivos por los que la vida de Mary Shelley fue incluso más terrorífica que su personaje.

1.- Mary Shelley: tragedia desde la cuna

Fue la única hija del matrimonio formado por la feminista Mary Wollstonecraft (autora de la Vindicación de los derechos de la mujer) y el filósofo William Godwin, considerado uno de los precursores del pensamiento anarquista. Sin embargo, su nacimiento, el 30 de agosto de 1797, estaría pronto empañado por la tragedia. Aunque el parto se desarrolló sin dificultades, una infección a causa de la rotura de la placenta acabaría con la vida de su progenitora unos días después. Este terrible episodio marcó a Mary Shelley, que desarrolló un agudo sentimiento de culpa por la muerte de su madre.

2.- Una madrastra de cuento

William Godwin se quedó al cuidado de Mary y de su hermana mayor, Fanny, fruto de una relación anterior de su esposa. Años más tarde ponía fin a su viudez casándose en segundas nupcias con Mary Jane Clairmont. Su nueva esposa tenía ya dos hijos y tuvo uno más junto a Godwin. El ambiente familiar había cambiado por completo. Mary Shelley se sentía más alejada de su padre y, para colmo, su madrastra se opuso a que tuviese una formación académica. Sin embargo, sí se preocupó de que su hija Claire, hermanastra de la creadora de Frankenstein, iniciase sus estudios. Mary acabaría refugiándose en la escritura y en la lectura de los libros de la biblioteca de su padre. “Cuando era una pequeña niña ya garabateaba y mi pasatiempo favorito era el de ‘escribir historias'”, llegó a asegurar la escritora británica.

MaryShelley3.- Amor y exilio

En 1814, con 16 años, Mary conoció al poeta Percy Bysshe Shelley, un admirador de su padre, William Godwin, quien se había convertido en su principal valedor. El flechazo fue fulminante. Poco importó que Percy ya estuviese casado y tuviese dos hijos: se fugaron juntos a Francia. Nadie comprendió aquella relación, ni siquiera Godwin, que dejó de hablar a su hija frustrado por su actitud. Un episodio que no deja de ser curioso teniendo en cuenta que Godwin hacía apología del amor libre, pero no tardó en demostrar que la idea estaba bien siempre y cuando no la pusiese en práctica su hija, claro.

4.- Suicidio doble

En 1816, un año después de que Mary perdiese a su primera hija, que había nacido de forma prematura, la escritora recibe la noticia de la muerte de su hermana mayor, Fanny, por una sobredosis de láudano. Ese mismo año también recibirían la noticia de otro suicidio: el de la esposa de Percy, que se había arrojado al río. Tras recibir la noticia, la pareja se casó con la intención de recibir la custodia de los hijos del primer matrimonio del poeta, sin embargo, los críos fueron entregados en adopción. La fuga y su relación adúltera los había condenado al ostracismo.

5.- Un luto tras otro

El matrimonio viajó por distintos países de Europa, pero no consiguieron huir de la tragedia. En septiembre de 1818, en Venecia, fallecía su hija Clara, seis meses después de su nacimiento, y en 1819, en Roma, su hijo William moría de malaria. Mary Shelley cayó en una profunda depresión. Estaba embarazada de su hijo Percy, que nació en septiembre de ese mismo año, y que fue el único que conseguiría sobrevivir a sus padres.

6.- Viuda a los 24 años

En 1822, cuando Percy estaba a punto de cumplir 30 años, una tormenta le sorprendió mientras navegaba en velero por los mares de Italia junto a un amigo. Su cuerpo sin vida se recuperó días más tarde en una playa de la Toscana. Mary Shelley se quedó viuda a los 24 años. Sacó a su hijo adelante, siguió escribiendo –aunque no volvería a revalidar con ninguna otra obra el éxito de Frankenstein– y se convirtió en la principal promotora y custodia de la obra de su marido Percy. Falleció a los 53 años, tal día como hoy, en Londres, como consecuencia de un tumor cerebral.

“No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”.

Mary Shelley, citas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.